miércoles, 25 de julio de 2012

Duelo y Melancolía



La denominación de duelo debería restringirse para designar al duelo patológico, reservándose el término pesar para la reacción considerada normal. Para otros el termino duelo debería ser limitado a aquellos procesos que tienen una evolución favorable.

Bowlby afirma que el termino pesar denota tan solo en la secuencia de estados subjetivos que siguen a la perdida y acompañan al duelo; en cambio duelo involucra todo el proceso psicopatológico provocado por la perdida del objeto.

Existe una diferencia cualitativa basada en la intervención de mecanismos distintos o en el diferente funcionamiento de los mismos.  

Freud ha señalado que en el duelo normal la libido es retirada del objeto amado perdido y desplazada a otro objeto, mientras que en el duelo patológico la libido permanece orientada hacia el yo, donde se produce la identificación con el objeto.
Por su parte Melanie Klein sostiene que la diferencia es solo de grado, debiéndose apreciar el aspecto cualitativo fundamentalmente.

El concepto de duelo implica todo un proceso dinámico complejo que involucra a la personalidad total del individuo y abarca de un modo consciente o inconsciente, todas las funciones del yo, sus actitudes, defensas, y en particular, las relaciones con los demás.

Etimológicamente el termino duelo significa “dolor” y también “desafió o combate entre dos”. Ambas acepciones pueden aplicarse tanto al sufrimiento provocado por la perdida del objeto y de partes del yo proyectadas en el mismo, como también el enorme esfuerzo psíquico que implica recuperar el ligamen con la realidad y el combate librado por desligarse de los aspectos persecutorios del objeto perdido y asimilar los aspectos positivos y bondadosos.

Para Freud el duelo consistía esencialmente a la reacción experimentada frente a la muerte o frente a la perdida de un ser amado o de una abstracción. Así es como se puede reaccionar de este modo frente a una separación que puede angustiar y deprimir por diferentes motivos o ante la perdida de un objeto o recuerdo que encierra un contenido emocional muy valorado. Las causas desencadenantes de un duelo pueden ser múltiples y dependerán de la valoración afectiva que consciente o inconscientemente es atribuida a la perdida.

Duelo y melancolía.


Ambos procesos se caracterizan psíquicamente por:
  • un estado de animo profundamente doloroso
  • un cese del interés por el mundo exterior, por al perdida de la capacidad de amor y 
  • la inhibición de casi todas las funciones.

Freud dice que en contraste con la pérdida consciente que caracteriza a un duelo normal, en el melancólico parece existir la pérdida de un objeto inconsciente: en el primer caso el mundo a quedado pobre y vacío, mientras que en el segundo caso es el mismo melancólico quien se siente empobrecido y despreciable. El melancólico crece de pudor y siente gran necesidad de comunicar sus defectos, mediante lamentos, autorreproches y quejas. Es por esto que la perdida tuvo efecto en su propio yo, una parte del cual se sitúa frente a la otra y la valora críticamente como si la tomara por el objeto. La instancia critica se ha disociado y separado del yo, esta estancia es la conciencia moral y forma parte del súper yo.

Los reproches con que se acusan van dirigidos a otra persona, al objeto criticado y han sido vueltos contra el yo. Los lamentos son acusaciones contra el objeto, cuando se produce un desengaño con el objeto la carga de la libido queda retraída en el yo y se establece una identificación de una parte del yo con el objeto abandonado. “La sombra del objeto cae sobre el yo

El conflicto entre el yo y el objeto se transforma ahora en conflicto entre una parte del yo y la instancia autocritica.

El problema de la ambivalencia por el cual se experimenta simultáneamente amor y odio contra el objeto; debido al odio se ataca la parte del yo identificada con el objeto, humillándola, y encontrando en ese sufrimiento una satisfacción sádica. Este sadismo entra dentro de lo que es el suicidio, la tendencia a orientar hacia si mismo la hostilidad primitivamente dirigida hacia el objeto. Pero volviendo a la relación penosa que existe tanto en el duelo como en la melancolía, surge la pregunta de cual es la labor que se lleva acabo tanto en una como en la otra.

El examen de la realidad demuestra que, en el caso de la muerte de un ser querido, el objeto amado no existe ya y exige que la libido abandone todas sus relaciones con le mismo. Surge, entonces, la resistencia natural que, a veces, puede llevar a la psicosis. Freud recalca que no es fácil indicar por que la transacción que supone esta lenta y paulatina realización, del mandato de la realidad, ha de ser tan dolorosa. Al final de su labor en el duelo, el Yo vuelve a quedar libre y exento de toda inhibición.

Para Melanie Klein, existe una conexión estrecha entre el duelo y los procesos de la temprana infancia. El acto de la reparación puede perturbarse por distintos motivos. La gratificación sádica de vencer y humillar al objeto, de superarlo en planteo de competencia y rivalidad, en triunfo sobre el, puede alterar el proceso de elaboración del duelo. Esto puede conducir a una depresión o la aumento de las defensas maniacas.

También se reaniman los sentimientos de persecución. Para Melanie Klein, el dolor experimentado parece deberse al de reconstruir ansiosamente el mundo interno, que se siente en peligro de desastre. El rigor de verdad, el sujeto en duelo es realmente un enfermo, pero su estado mental es común y nos parece natural, no lo llamamos enfermedad. Cada etapa del desarrollo significa un duelo. Los procesos de proyección y eyección que están estrechamente conectados con la descarga de los sentimientos, se encuentran detenidos en ciertos estados de duelo por un gran control maniaco y pueden volver a funcionar mas libremente cuando ese control se relaja.

El sufrimiento puede hacerse productivo: revelan nuevos dones en algunas personas, se dedican a pintar, escribir, etc. Tanto en el duelo como en el desarrollo infantil la seguridad interna se presenta no en un movimiento continuo sino ondulatorio. Una de las diferencias con la temprana posición depresiva del duelo normal cuando un niño pierde el pecho, experimenta dolor, lo siente aunque su madre este junto a el. En el adulto, el dolor sobreviene con la perdida real de una persona real. Sin embargo, lo que ayuda a vencer esta perdida que siente abrumadora es haber establecido en sus primeros años una buena imagen de la madre dentro de si.

En el duelo normal impera la culpa depresiva tendiente a lograr la reparación de los objetos el duelo, el patológico, la culpa persecutoria, que trasforma los objetos en persecutorios impidiendo su restauración.
La literatura psicoanalítica en relación con estos temas es relativamente abundante a partir de los primeros trabajos de Freud de Abraham alguno de los mas importantes:

Rosenfeld: dice que la mayor parte de los autores que se ocuparon de este tema destacaron el papel desempeñado por los factores constitucionales, la importancia de los elementos orales, la importancia del narcisismo, la importancia de los procesos de clivaje de los objetos y el Yo en partes buenas y malas; el origen de la influencia del Superyó depresivo la importancia de ciertos períodos o faces infantiles y su relación con el desarrollo de la depresión adulta. Propone que se sigan investigando, mas profundamente, los siguientes puntos: primeras faces infantiles que predisponen a crisis depresivas posteriores, detalles y naturaleza de los mecanismos y las identificaciones que se encuentran en la depresión y la comprensión de los rasgos esquizofrénicos en la depresión.

Abraham: pone el acento en la perdida de objeto como factor desencadenante de la melancolía, la importancia de lo constitucional con fijación de la libido a la fase oral y regresión al narcisismo infantil. Para Abraham la persona que, debido a un desengaño amoroso con el objeto, se vuelve melancólica, tiende a eliminar dicho objeto como si se tratara de heces, tratando luego de devorarlo o introyectarlo.

Rado: destaca la importancia de la sucesión de fenómenos que incluye dentro de la secuencia culpa- expiación-perdón. Debido a la falta de alimento el niño siente hambre que al no ser satisfecha incrementa sus tendencias agresivas y coléricas. Siente hambre y surge la rabia que se calma con el amantamiento, al mamar el niño satisface tanto las necesidades alimenticias como las narcisistas de aprecio, máximo placer orgasmo alimenticio, precursor del orgasmo genital y alimenticio-autoaprecio-embriagues. El Yo del melancólico busca obtener de nuevo el aprecio del objeto mediante la expiación, se
siente culpable por haber producido la perdida del objeto debido a su agresividad durante sus excesos coléricos, castigándose entonces. Describe al igual que Abraham una doble introyección. Las culpas del objeto, es decir que el objeto bueno de quien el Yo del melancólico desea ser querido se introyecta en el Superyó, y el sujeto le concede el deseo de castigar al sujeto, castigando a demás al objeto malo introyectado en el Yo. Satisfaciendo a la vez la agresión del Ello a través del Superyó.

Frieda Fromm Reichmann, Edith Wiegert y otros: afirman que el niño que mas tarde desarrollará una enfermedad maniaco-depresiva es, a menudo, el mas profundo y el mas dotado por eso necesitan desvalorizarse como una forma de protegerse contra ese peligro.

Garma: el melancólico no encuentra otra salida mas que reprimir su agresión y castigarse volcando contra si sus agresiones orales y anales. Se considera a si mismo un criminal por sus fantasías de destruir analmente el objeto convertido en excremento, pero subraya que el en realidad se considera insignificante al no haber sido bien alimentado en la infancia.

La culpa persecutoria frente al Objeto y frente al Yo determinara la aparición de duelos patológicos que, frecuentemente desembocan en cuadros melancólicos o en otras expresiones psicóticas. En cambio, la culpa depresiva cuando logra liberarse de sus componentes persecutorios, crea la posibilidad de una autentica reparación del yo.

Es importante el considerar las reacciones depresivas y el duelo provocados por las experiencias de daño o perdidas de aspectos del Yo. En toda perdida de objeto existía subyacente una perdida de partes yoicas y que para poder tener una apreciación adecuada de como resultara el duelo por el objeto, se deberá investigar simultáneamente el estado del Yo y la propia elaboración por sus duelos respectivos.

Wisdom intentó integrar la teoría clásica sobre la melancolía, basada principalmente en los aportes de Freud y Abraham, con los conceptos Kleinianos. Apoyándose en un esquema teórico previo, distinguió dos tipos de introyección:
La Orbital, en la que el objeto introyectado forma parte del mundo interior del self y es considerado como un objeto interno.
La Nuclear donde lo introyectado forma parte del propio núcleo del self y atreves del cual este mira al mundo interno y externo. Según el la introyección descrita por Freud en “duelo y melancolía” seria de carácter nuclear. En la teoría clásica, la ambivalencia se orienta desde la orbita hacia el núcleo, en cambio en la teoría de M Klein lo hace desde el núcleo hasta la orbita.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Confianza y Empatía


CONFIANZA

  • ·         La seguridad o esperanza firme que alguien tiene de otro individuo o de algo
  • ·         La presunción de uno mismo y del ánimo o vigor para obrar
  • ·         La familiaridad en el trato
Meyer: La buena voluntad de una persona de ser vulnerable a las acciones de otra, basada en la expectativa de que éste realizará una acción determinada.

Para la Psicología y la Sociología: Es una hipótesis que se realiza sobre la conducta futura del prójimo; creencia que estima que una persona será capaz de actuar de una cierta manera frente a una determina situación.

Características de la Confianza:

Ø      Es una de las cualidades de los seres vivos

Ø      Puede reforzarse o debilitarse de acuerdo a las acciones de la otra persona

Ø      Supone una suspensión, al menos temporal, de la incertidumbre respecto a las acciones de los demás

Ø      Simplifica las relaciones sociales      
    
Ø      Puede generarse de manera consciente y voluntaria a partir de la presencia de elementos, experiencias o situaciones que varían en cada individuo

Características de quienes confían:

·         El sujeto cree que puede predecir sus acciones y comportamientos

·         El sujeto, al estar consciente de la confianza, debe ponerse en situación de seguridad en que aquello que se sostiene sucederá

Términos Sociales     
   
Es una virtud que el ser humano establece no sólo sobre sí mismo sino también sobre otros
La confianza en los compañeros y pares es uno de los elementos básicos y más importantes para el desarrollo de un nivel de convivencia adecuada.

Individuales

La confianza puede aparecer en cada individuo de diferente manera, en algunos de modo más evidente que en otros.
La presencia de altos niveles de confianza que un individuo puede tener sobre sí mismo hace que esa persona llegue más fácilmente a sus metas que una persona que no tiene confianza en sí mismo y que duda sobre sus capacidades.
El desarrollo del nivel apropiado de confianza en un individuo está claramente ligado a un importante número de fenómenos tales como las experiencias vividas, el contexto de crianza, etc.

EMPATIA

·         Es una bifurcación de la propia personalidad para proyectarla hacia el otro; es, sencillamente, ponerse en el lugar del otro, escucharle, tratar de comprender sus razones para actuar de tal o cual manera, apartando de nuestra mente la máscara de nuestras propias razones, convicciones o intenciones

·         Es la identificación mental y afectiva de una persona con el estado de ánimo de otra

 Rogers: La empatía es uno de los elementos esenciales que aporta el profesional asistencial a la relación con el cliente. Es la capacidad de percibir el mundo interior de la otra persona, integrado por significados personales y privados, como si fuera el propio pero sin perder nunca ese ‘como sí’.

Daniel Goleman: La conciencia de uno mismo es la facultad sobre la que se erige la empatía, puesto que, cuanto más abiertos nos encontremos a nuestras propias emociones, mayor será nuestra destreza en la comprensión de los sentimientos de los demás.

Características de la empatía:
Ø      Es una destreza básica de la comunicación interpersonal
Ø      Permite un entendimiento sólido entre dos personas
Ø      Es fundamental para comprender en profundidad el mensaje del otro y así establecer un dialogo
Ø    Facilita el desenvolvimiento y progreso de todo tipo de relación entre dos o más personas.
Características de  las personas empáticas:
Ø      Generan sentimientos de simpatía, comprensión y ternura
Ø      Son habilidosas en leer las situaciones mientras tienen lugar, ajustándose a las mismas
Ø      Con una buena capacidad de escucha, diestra en leer “pistas” no verbales; sabe cuando hablar y cuando no, todo lo cual le facilita el camino para regular de manera constructiva las emociones de los demás
Ø      Son inteligentes, tanto racional como emocionalmente.
Ø      Son sensibles al entorno como a sí mismos. Poseen lo que se ha venido a llamar “radar social”
Ø      Son observadoras, y saben proceder desde la observación atenta a la captación y conciencia del entorno y de los demás.
Ø      Son sociables y afectivas, saben oscilar desde la recepción (de señales indicativas de necesidades emocionales de los demás) hasta la entrega.

Debemos saber que nuestras relaciones se basan no sólo en contenidos manifiestos verbalmente, sino que existen muchísimos otros mecanismos llenos de significados, que siempre están ahí y de los que no siempre sabemos sacar partido. El lenguaje corporal y la escucha activa son herramientas primordiales para empalizar.

lunes, 18 de abril de 2011

Conductismo; Watson y Skinner


Existen distintas corrientes psicológicas con diferentes enfoques. Una habla de la autorrealización del hombre, otra busca las causas que determinan distintas enfermedades mentales, otra más analiza el pensamiento que generan al organizarse, y una más, abarca el estudio de la conducta; ésta última es el motivo de este escrito: El Conductismo.

El conductismo es, pues, “la filosofía de la ciencia de la conducta”. Supone a la mente como el objeto de estudio de la psicología, y cuyas bases radican en el funcionalismo y estructuralismo, al momento de estar en oposición a ellos.




Tal corriente surgió en el siglo XX, en manos del Psicólogo John Broadus Watson,  cuyas obras afirmaban que la psicología no estaba interesada por la mente o la conciencia, sino únicamente en la conducta. De esta manera, se podría estudiar al hombre de forma objetiva, como al resto de los animales.
La contribución real de Watson residió en la congruencia y extremismo de su punto de vista básico; simplifico su objetivo el estudio de la psicología, y al negar la utilidad científica de la mente y la conciencia. Adopto una metafísica, que se adecuaba a su metodología y creyó necesario negar no solo la utilidad sino también la existencia de la conciencia, o en todo caso considerarla en un epifenómeno que no ejerce efectos causales en la conducta. En la actualidad su punto de vista metodológico es aceptado, consciente o inconscientemente, por casi todos los psicólogos experimentales. La mayoría de los otros sicólogos son también conductistas metodológicos, pero todo indica que en la actualidad la unanimidad ya no esta cerca, y tal vez vaya en disminución.
Las razones que explican la aceptación del conductismo WATSONIANO se relacionan con la claridad y la fuerza del propio Watson. La estrecha relación con su psicología y la tradición norteamericana contribuyo también a ser más deseable su credo.
Los desarrollos contemporáneos y algo posteriores de la física (operacionismo) y la filosofía (positivismo) resultaron tan acordes con el conductismo, que la conjunción de los tres movimientos reforzó a todos.


Watson argumentaba que la introspección no servía de nada, y estaba en oposición al estructuralismo, pues para él, la conducta era la única manera objetiva del estudio de la mente humana.

Las obras de Watson están basadas en los experimentos de I. Pavlov, quien realizó experimentos sobre el condicionamiento animal. Watson toma en cuenta los tiempos de reacción a partir de la percepción visual, y habla del Reflejo condicionado, O el resultado de la adaptación del organismo a cierto medio ambiente a través de la cual ayudan a preservar su existencia. Dice que el hombre es un animal con ciertos tipos de estructuras, y en sí, no le interesa al hombre en su totalidad, sino únicamente su desarrollo infantil primario, y señalaba que todo estímulo provocaría una respuesta, e incluso la ausencia de estímulo, era un estímulo, pues la nada provocaba una respuesta distinta.

A partir de experimentos con bebés, se dio cuenta de que existían métodos para eliminar las respuestas del miedo utilizando el condicionamiento.
El primer punto trata de la localización de las respuestas condicionadas de miedo en los niños, es decir, encontrar los factores que hagan que el niño asocie aquello con el miedo como respuesta. Luego sugiere el método de la organización verbal, en donde, de manera oral se trata de reducir tal respuesta. Posteriormente se da lugar al método de aplicación frecuente del estímulo, es decir, la constancia del estímulo, para que a fuerza de costumbre, entienda que no hay ningún peligro. Después se da el método de socialización, en el cual se busca la convivencia e interacción del niño con aquello que le provoca el miedo, disminuyendo considerablemente la ausencia de la respuesta inicial. Y por último, está el método de reacondicionamiento o desacondicionamiento, en donde el niño puede tener acceso al estímulo sin provocarle miedo.

Como objeto esencial de su estudio están los tipos de respuesta y los hábitos.
En los tipos de respuesta habla de tres tipos: Manuales, Laríngeos, y Emocionales, y estos últimos a su vez se dividen en miedo, ira y amor.
Los hábitos también marcan tres divisiones, es decir, están los manuales, los laríngeos y los emocionales. Éstos son provocados por el reflejo condicionado.

El conductismo es naturalista, a lo cual, el mundo material es la última realidad, y todo puede ser explicado a partir de las leyes naturales. El hombre no posee alma ni mente, sólo un cerebro que lo dota de respuestas inmediatas al ambiente al que está expuesto.

También señala que todos nuestros pensamientos, sentimientos y actitudes no determinan lo que hacemos, puesto que somos máquinas biológicas que reaccionan ante los estímulos, nada más.

En consecuencia, el conductismo argumenta que no somos responsables de nuestras acciones, sino que actuamos conforme al exterior, y las necesidades que éste nos provoca.

El principal propósito del conductismo es el poder predecir y manipular la conducta humana. Al controlar y dosificar tanto recompensas como castigos, se logra moldear una conducta según se deseé.

En esta corriente han existido varios exponentes que han aportado sus estudios de manera significativa. Uno de ellos fue Meyer, quien pretende explicar, con un enfoque meramente conductista lo más complejo del comportamiento humano a partir de sistemas nerviosos. Él decía que es posible evitar el problema mentalista si se va directamente a las causas físicas primeras, evitando los sentimientos y estados de la mente intermedios. Argumentaba que hay que considerarse solamente aquellos hechos que se puedan observar objetivamente en el comportamiento de una persona en relación con su historia ambiental previa, es decir, el hombre actúa según su primera experiencia, no importa cuántas veces se repita ni el estado emocional, social o ambiental en el que se encuentre.
Entre otros más destacados se encuentra Weiss, quien decía que la psicología es para él parte física, porque la conducta es reductible, en última instancia, a términos físicos.
Hunter también hace un puen aporte al introducir  innovaciones metodológicas en la experimentación sobre el aprendizaje animal (tareas diferidas, doble alternancia, etc.).
Lashley se dedicó, de manera biológica (con la extracción de cerebros) a analizar los procesos de aprendizaje y memoria. Su trabajo incluyó búsquedas del mecanismo del cerebro relacionadas con los receptores sensoriales con la base cortical de las actividades motoras. Estudió muchos animales, incluyendo primates, pero su principal trabajo fue logrado en la medición del comportamiento antes y después del específico daño cerebral en ratas. Enseñaba a las ratas para realizar tareas específicas (presión de una manilla, por ejemplo), luego lesionaba áreas específicas del cortex de la rata, tanto antes como después de que los animales recibieran el entrenamiento. Las lesiones corticales tenían efectos específicos en la adquisición y retención del conocimiento.


Watson aportó la frase que define al conductismo, la cual dicta que “Dadme una docena de niños sanos, bien formados, para que los eduque, y yo me comprometo a elegir uno de ellos al azar y adiestrarlo para que se convierta en un especialista de cualquier tipo que yo pueda escoger -médico, abogado, artista, hombre de negocios e incluso mendigo o ladrón- prescindiendo de su talento, inclinaciones, tendencias, aptitudes, vocaciones y raza de sus antepasados”, a lo cual debemos entender que el conductismo de Watson se basa en la formación, no tanto en los reflejos o impulsos, o incluso habilidades, sino sencillamente en cómo se adiestra al ser humano.

En tal aspecto, J. R. Kantor  señala que no influyen realmente las razas antepasadas, sino la formación en su totalidad, aunque hoy día muy pocos se atreverían a confirmar que el  agente genético no tiene influencia alguna en el comportamiento humano.


B. F. Skinner
Actualmente se relaciona el conductismo con el señor B. F. Skinner, quien se ganó tal nombramiento al comprobar las teorías de Watson en laboratorio, con la diferencia de que argumentaba que el ambiente influye en el sujeto, y el sujeto puede influir en el ambiente.
Skinner desarrolló la teoría del “condicionamiento operante,” la idea de que nos comportamos de la manera que lo hacemos porque este tipo de conducta ha tenido ciertas consecuencias en el pasado. Sin embargo, al igual que Watson, Skinner negaba que la mente o los sentimientos jugaran algún rol en determinar la conducta. En lugar de ello, nuestra experiencia o nuestros reforzamientos determinan nuestra conducta. 
El conductismo se originó en el campo de la psicología, pero ha tenido una influencia mucho más amplia.

Estos son algunos de sus postulados:


1. El conductismo es naturalista. Esto significa que el mundo material es la última realidad, y todo puede ser explicado en términos de leyes naturales. El hombre no tiene alma y no tiene mente, solo un cerebro que responde al estímulo externo.
2. El conductismo enseña que el hombre no es nada más que una máquina que responde al condicionamiento. Un escritor ha resumido el conductismo de esta manera: “El principio central del conductismo es que todos los pensamientos, sentimientos e intenciones, todos ellos procesos mentales, no determinan lo que hacemos. Nuestra conducta es el producto de nuestro condicionamiento. Somos máquinas biológicas y no actuamos concientemente; más bien reaccionamos al estímulo.”

Consecuentemente, el conductismo enseña que no somos responsables por nuestras acciones. Si somos meras máquinas, sin mentes o almas, reaccionando al estímulo y operando en nuestro ambiente para conseguir ciertos fines, entonces cualquier cosa que hagamos es inevitable. La sociobiología, un tipo de conductismo, compara al hombre con una computadora: Basura entra, basura sale.

3. El conductismo es manipulador. Busca no solamente entender la conducta humana, sino predecirla y controlarla. A partir de sus teorías Skinner desarrolló la idea de “dar forma.” Al controlar las recompensas y los castigos puedes dar forma a la conducta de otra persona.

Pros y Contras del conductismo:

Como pro, en el punto de vista personal, es que se pueden codificar las conductas erróneas del ser humano, a base del condicionamiento. De tal manera se podría tomar algún tipo de formación que nos lleve a ser personas de bien.
Como contra, para el año de 1992, la psicología conductista se hallaba en franca decadencia e iba perdiendo uno tras otro los territorios conquistados tras dura lucha con las psicologías mentalistas. Una de las razones del declive pudo ser el hecho de que es casi imposible repetir en un laboratorio los estímulos recibidos por una persona, incluso si los ha recibido en ese laboratorio; si aceptásemos que ello fuera posible, todavía nos queda una dificultad: el sujeto ya no es el mismo cuando recibe por primera vez un estímulo y al recibirlo en ocasiones sucesivas. Lo más curioso es que, quienes se molesten en leer las investigaciones de Pavlov, descubrirán que ni siquiera el perro de Pavlov, símbolo del conductismo, era un conductista estricto: un mismo perro, nos dice el propio Pavlov, reacciona de distinta manera incluso ante un mismo estímulo.
En resumen y como conclusión,  el conductismo se denomina la filosofía de la ciencia del comportamiento humano, pues trata e estudiar las conductas humanas a partir de las primeras reacciones, sin que se dejen influenciar por factores externos.  Distintos exponentes tratan esta corriente de manera diferente, pero al final prevalece la teoría probada en la cual se demuestra que el hombre influye en el ambiente, al igual que el ambiente influye en el hombre, y por consiguiente, en sus reacciones.

Suele prestarse a mal esta corriente, pues el objeto al fin, es el de manipular. Podría considerarse que no se preserva la esencia del ser humano, al poder condicionar sus acciones. Lo cierto es que, si acaso es maleable, no determina del todo el hecho de que la persona actúe a “como queramos”. Existen criterios diferentes para cada situación y cada persona, y en lo que al condicionamiento respecta, su deber es el de corregir conductas erróneas, contrarias al hombre, pues carga con muchos dilemas éticos por el mismo hecho de tener la capacidad de manipular.

sábado, 26 de marzo de 2011

Psicología y Psiquiatría

La psicología y la psiquiatría suelen saberse diferentes, pero no son claros los puntos entre los cuales distan una de otra.
La comunidad en general puede llegar a pensar que incluso son lo mismo, y que si acudes con uno u otro, la conclusión es una sola: Estas loco.

Las personas que decidimos ahondarnos en esta disciplina no estamos excentos de pensar lo mismo desde un principio. Al menos yo pensaba que sería interesante saber cómo piensan los dementes y los lunáticos. Ahora entiendo (a pesar de no tener ni tiempo ni experiencia en este campo) que tales denominaciones equivalen a serios problemas. No problemas de los que uno se lamenta y llora, sino problemas en cuanto a situaciones de dificil comprensión y dificil tratamiento.
Quien crea que esta profesión es una burla o una manera fácil de ganar dinero, creame, se equivoca.
No hay nada más complejo que tratar de comprender, predecir y prevenir a la mente humana de los autosabotajes.

Y bueno.
La psicología, según su etimología, quiere decir: el estudio del alma.
En aquellos años, en la antigua Grecia, se generó el término de alma mediante la creencia animista.
Asi pues, el estudio a este animismo incomprendido se le llamó más tarde, Psicología.

La psiquiatría es un ámbito mucho más biológico.
Consta de analizar y regenerar los procesos neuroquímicos que se vean involucrados en la afección de la conducta.
No hace mucho tiempo (quizá los años 60's,. más menos) el auge de esta ciencia se dió gracias al descubrimiento de los neurotransmisores, los encargados de generar reacciones a estímulos de manera bioquímica a nivel neural. Asi que los psiquiatras se encargan de nivelar las sustancias cerebrales para que el ser humano actúe como tal en la medida posible.

Existen muchas ramas de la psicología, como la educacional, la laboral, la infantil, y demás...
Pero la que entra dentrod e esta discución, por llamarle de alguna manera, es la Psicología Clínica.
La cual se encarga de estudiar al sujeto sobre sus transtornos conductuales, esto es, fusiona varias disciplinas para determinar la causa y el tratamiento de una enfermedad mental.
Podría decirse que es un punto medio entre psicología y psiquiatría, pues acepta que el proceso debe apoyarse en medicamentos, y en terapias.

Está muy relacionada con la psicología fisiológica, la cual se encargaba de experimentar y describir la funcionalidad del cerebro como génesis del comportamiento innato y aprendido.

Espero quede clara la diferencia entre la ciencia de la psicología, y la ciencia de la psiquiatría.
Una abarca sentimientos y expresiones, y la otra, investiga más allá de las percepciones, y se va directo a las carencias orgánicas del individuo.